Ya en Octubre de 2009 se requirió y celebró la comparecencia del Ministro de Industria, Miguel Sebastián, ante el Pleno del Senado, para que diese cuenta de las iniciativas del Gobierno ante la anunciada venta empresarial al Grupo Magna, en una operación conjunta austro-rusa.
Tras la comparecencia, el Grupo Parlamentario Popular presentó una moción, consecuente de la interpelación, que se negoció con todos los grupos parlamentarios y que obtuvo el respaldo unánime, para instar al Gobierno a configurar una agenda de contactos y un plan de objetivos tendentes a asegurar la continuidad de la factoría de Figueruelas (Zaragoza) y la preservación del empleo y de todo el sector de automoción en Aragón.
Las circunstancias han variado sustancialmente, al concluir aquella operación sin éxito. Por eso, el pasado 16 de Febrero, en Comisión de Industria, se volvió a personar el Ministro de Industria. Se recogen las intervenciones a este respecto:
INTERVENCIÓN DE JOSÉ ATARÉS: Gracias, señor ministro, le agradecemos su comparecencia. Después de escuchar sus palabras, yo tengo que intentar bajar otra vez al suelo -es decir, pasamos de las musas al teatro- y hablaremos, efectivamente, de los problemas que la factoría Opel de Figueruelas está viviendo desde hace un tiempo, como todo el sector automovilístico en España, pero específicamente Opel desde que la empresa matriz fue intervenida por el Gobierno de Estados Unidos.
Le haré algunas consideraciones respecto a sus palabras. En primer lugar, hay que recordar que en el mes de octubre usted tuvo una comparecencia en el Senado a petición de nuestro grupo en la que nosotros le recordábamos que había habido un gran despiste por parte del Gobierno de España en la negociación que se estaba siguiendo en el desmantelamiento de la estructura empresarial que había de GM en la negociación con Magna, y le decíamos claramente que creíamos que la manifiesta ventaja que había cogido el Gobierno de Alemania en esta negociación de venta empresarial perjudicaba claramente los intereses de España.
Una semana o dos después de su comparecencia, este Senado aprobó una moción por unanimidad dando respaldo al Gobierno pero al mismo tiempo exigiéndole claramente los compromisos no solamente para ampararse en una tutela genérica del respaldo al sector automovilístico en España, sino además para acercarse o aproximarse al terreno específico de la transmisión empresarial de GM para que otros no sacasen ventaja.
En segundo lugar, hay que decir también que la evolución del sector ha vivido una cierta recuperación en este año 2009. De lo que está todo el mundo convencido también es de que no se va a volver a los números de producción y ventas del año 2007 así como así, con lo cual las proyecciones de futuro tienen que ser, cuando menos, cautelosas a este respecto.
También aprovecho para decirle que, ya que usted habla del impacto positivo del Plan 2000 E en el ejercicio pasado y que se espera lo mismo para este año, todo el sector manifiesta inquietud y además repudia el efecto que va a suponer la subida de impuestos, es decir, la subida del IVA a partir del primer semestre de este año 2010, probablemente limitando esas políticas de intervención sobre la demanda que usted mismo exponía en su intervención.
En tercer lugar, hay que decir que en estos momentos el plan de reestructuración de Opel en Europa está puesto ya encima de la mesa, que se habla de reestructuración. Pero se está hablando de inversión. Yo no voy a hacer aquí, desde luego, ninguna alegación en defensa de los planteamientos de la empresa, pero creo que hay que recordar que sí que es momento de conocer cuáles puedan ser los compromisos de los distintos Gobiernos, y ahí alabo la intervención del ministro en el sentido de que no nos podemos desapegar del resto de los Gobiernos europeos y que además vamos a aprovechar el momento de la Presidencia temporal de la Unión Europa para coordinar las iniciativas que a este respecto puedan hacerse.
Probablemente, estando como estamos todavía a mediados de febrero, la solución final que se dé a GM en Europa se pueda producir en este primer semestre, pues sería importante para dar tranquilidad también a todos los implicados en el sector de la automoción, pero particularmente a todos los afectados por General Motors, que no son los 7510 empleados directos, sino evidentemente, multitud de trabajadores y multitud de empresas y también, cómo no, al Gobierno de Aragón, que tiene en GM una de las primeras empresas de la cual obtiene, cómo no, ingresos tributarios.
Bien, es el momento pues de abordar esta cuestión, y quizá la reiteración de las malas noticias que se vienen oyendo respecto a General Motors desde hace un año con la supresión de puestos de trabajo, con los despidos, con los ERE distintos que se han sucedido a lo largo del año 2009 y los que se advierten ya para 2010, nos está quitando sensibilidad y quizá nos esté relajando. Por eso, señor ministro, quiero recordarle algunos criterios que se aprobaron en el Pleno del Senado el año 2009 y que creo que mantienen clara vigencia en estos momentos.
En primer lugar, la necesidad de hacer visible el compromiso de la Administración General del Estado con el sector automovilístico en España y en Aragón, y que no es solamente la manifestación genérica que le he escuchado en su intervención, sino además meterse en harina, implicarse claramente. Usted en su intervención en el Pleno habló siempre de discreción, de llevar todas las cuestiones muy de tapado, pero yo insisto en que la transparencia de la que usted hacía manifestación respecto de las políticas energéticas en concreto es buena también respecto de otro tipo de políticas industriales, sobre todo ahora cuando en Europa los nuevos responsables tanto de Competencia como de Trabajo de la Comisión Europea se han manifestado a este respecto.
En segundo lugar, puede sentirse también respaldado si usted cumple y enfoca los intereses de la reestructuración de Opel-General Motors en la Estrategia Nacional de I+D+i -es decir, actuando sobre los procesos de producción-, así como en la planificación de nuestros productos. Usted nos habla del vehículo eléctrico, es una música que va gustando, que se va perfilando además, va teniendo concreción en sucesivos acuerdos desde el año pasado a este, y creemos que efectivamente también encaja en el plan de reestructuración que General Motors está planteando en estos momentos.
En tercer lugar, creemos en el compromiso por la continuidad en la producción de la planta de Figueruelas y del empleo -salvando que en estos momentos también se está negociando el convenio y que no debemos interferir ni como Gobierno ni desde luego como institución parlamentaria en este proceso-. Hay que recordar que el interés público que afecta al sector de la automoción en Aragón, y concretamente el proceso de Opel, excede claramente del marco laboral; es decir, que no hay que olvidarse de que el objetivo no es solamente pretender dar amparo a las aspiraciones laborales, sino buscar también esos otros efectos que tienen trascendencia estratégica para el resto de la comunidad autónoma, así como para el conjunto de la política industrial en España.
En cuarto lugar, es importante esa coordinación con el Gobierno de Aragón, que ha venido a reiterar una vez más su compromiso de ofrecer un aval a General Motors evidentemente también en función de que se cumplan el resto de los requisitos y aspiraciones de carácter industrial que existen. Esa coordinación, que se debe extender también a la Unión Europea, como le decía antes, nos debe llevar a todos a que la reestructuración esté basada fundamentalmente en criterios claramente económicos y no en condiciones no comerciales vinculadas a la financiación pública. Por eso cuanto más transparente y más diáfano sea el acuerdo que se pueda alcanzar entre las distintas administraciones públicas de la Unión Europa, cuanta más coordinación exista también en el seno de la propia Comisión Europea, más convencidos estaremos de que la viabilidad de futuro de la planta de General Motors está garantizada, aunque, insisto, aun sabiendo que estamos dando por hecho ya que hay una parte de despidos que se van a tener que absorber. Esperábamos alguna concreción más, para qué se lo voy a negar, señor ministro, porque usted parece que es un hombre de ideas genéricas y esperábamos que nos reafirmase: Mire usted, tenemos plazos para entrevistas y tenemos contactos claramente orientados. Y cuando ha dicho que tienen unas partidas económicas de hasta 1000 millones de euros para dar avales al sector de la automoción, esperábamos que nos pudiese haber avanzado algo más. En todo caso, no viene mal la celebración de esta comparecencia para insistir en que el momento está llegando ya, a pesar de que usted no nos manifieste ninguna petición específica por parte de la empresa. Usted no nos ha dicho aquí: ha habido contactos, y esto se nos está pidiendo como Gobierno. Pero lo que está muy claro es que está publicado ya cuáles son las peticiones específicas de Opel en Europa para hacer un plan de reestructuración, insisto, muy vinculado a un gran plan inversor, que no tengo por qué auditar; es decir, ellos hablan de una inversión de 11 000 millones de euros para los próximos años y de una financiación necesaria por parte europea de hasta 2700 millones de euros puesto que hay 600 millones de euros más con los que nos avala la propia compañía desde Estados Unidos.
En estas condiciones ojalá que su discreción no suponga inacción sino todo lo contrario, es decir, que su discreción esté avalando un trabajo riguroso y permanente para que esta vez no se nos escape, es decir, que no lleguemos los últimos a la mesa de negociación sino que, al contrario, podamos liderar todo el proceso para garantizarlo. Es decir, que las buenas condiciones productivas que tiene la planta de General Motors, las dos líneas de trabajo y el resto de la industria acomodada en el entorno de Figueruelas, en Aragón, puedan aprovechar esas opciones de transformación de las que usted está hablando. Efectivamente, los mercados, la industria, se pueden acomodar a esas expectativas que usted está abriendo sobre ese otro tipo de alternativas a la automoción de combustión que estamos conociendo y que pueden generar no solamente empleos sino que pueden ser la salvación y contribuir a potenciar una industria tecnológica, en estos momentos naciente en Aragón, que también aspira a consolidarse y a crecer.
Sin más, le reitero nuestra preocupación, nuestra insistencia y nuestro aval, tal como se le dio en aquel Pleno del Senado.
Muchas gracias.
Contestación del Ministro de Industria: Señor Atarés Martínez, en el tema de Opel, creo que lo importante es recordar que se trata de una decisión empresarial. Es decir, las decisiones no las toma ni este Gobierno, ni el Gobierno de Aragón, ni los sindicatos, ni los trabajadores. Desgraciadamente hay alguien que toma esta decisión, que es una empresa privada, que, además, es una empresa privada cuyo centro de decisión está lejos, hablan otro idioma, comen a otras horas y toman vacaciones en otras épocas del año.
Además, lo que podamos hacer nosotros siempre tiene que estar sujeto a la normativa europea y siempre hemos defendido una solución europea a este problema de Opel, de General Motors, en Europa. Esta empresa tiene un exceso de capacidad. Ellos lo estiman así, por tanto, tienen que hacer un ajuste.
Nosotros siempre hemos dicho que este exceso de capacidad tendrá que recaer lógicamente sobre las plantas menos competitivas, y Figueruelas es la planta más competitiva que tiene Opel, General Motors, en Europa. Por tanto, el ajuste de capacidad que tenga que hacer globalmente considerado, tiene que tener siempre este criterio de competitividad, de productividad y, por ello dado que todos, el Gobierno de España, el Gobierno de Aragón, también los trabajadores, somos conscientes de que tiene que haber algún ajuste en Figueruelas, algún sacrificio, tendrá que hacerse con el criterio de rentabilidad, de productividad. Por eso es tan importante el proyecto industrial y por eso hemos seguido defendiendo que el proyecto industrial es lo que nos va a marcar si ese plan que tenga General Motors para Figueruelas va a recibir o no apoyo tanto del Gobierno de España como del Gobierno de Aragón con el que hemos estado trabajando desde el primer día de forma conjunta.
Yo creo que hemos sido bastante activos a juzgar por la cantidad de reuniones que hemos mantenido, la cantidad de viajes que hemos hecho y la cantidad de trabajo que hemos realizado tanto en España como en otros países; también con otros países europeos y con la Comisión Europea. Creo también que hemos sido bastante transparentes. De hecho, siempre que me he reunido con el señor Reilly he tenido una comparecencia en los medios, y ahora es verdad que tenemos un plan industrial pero no lo hemos conocido hasta la semana pasada. No había habido contactos desde noviembre y, por consiguiente, ahora es el momento de sentarse a discutir con la empresa este plan industrial. Vamos a hablar en breve con la compañía para analizar la viabilidad de este plan y, eventualmente, ofrecer garantías financieras, pero tengo que decir que hasta la fecha no nos han pedido nada.
Comparto con usted que tenemos que tener discreción, que discreción no es inacción y estamos trabajando para la mejor solución posible para Figueruelas que, insisto, es la planta más productiva de Europa dentro de las que tiene General Motors.